Lunes, mayo 29, 2017
Covadonganoticias.com

PRIMER GAY DE CLOSET DEL CINE MEXICANO

Las amas de casa lo tienen muy presente por su papel de José Carlos Larios Creel, en la telenovela ‘Cuna de Lobos’.

Muchas mamás se acuerdan íntegramente de esa escena cuando José Carlos decide enfrentar a Catalina Creel encarándole cada uno de sus crímenes durante una cena en la mansión Larios en la que sólo se encuentran ambos; además, le entrega una muestra del mismo veneno que utilizó para asesinar a su padre y le confiesa que ya conoce la verdad de que jamás perdió el ojo. ¡Qué tiempos! ¡Qué guapo era Gonzalo! 

Además ese mismo 1988 gana el Premio Ariel a la Mejor Actuación Masculina por su papel en el filme “Lo que importa es vivir”.

Sin embargo, no es esa novela ni esa película lo que hacen de su actuación una obra trascendental,  irreverente y crítica. No.

En 1977 un blasfemo Arturo Ripstein lo invita a trabajar en una de sus obras maestras: El lugar sín Límites. 

La película narra la vida de La Manuela (Roberto Cobo), una travesti, y su hija la Japonesita (Ana Martín), viviendo en un prostíbulo en el pequeño pueblo del Olivo, cuyo cacique don Alejo (Fernando Soler), desea vender. 

Entonces vemos a un imberbe Gonzalo Vega interpretando a Pancho, antiguo protegido del cacique y cliente del prostíbulo, tanto la Manuela como la Japonesita se ven atrapadas por los impulsos sexuales de aquél, Pancho cuando está alcoholizado muestra realmente su lado homosexual con La Manuela quien sufre un final trágico cuando Pancho es criticado por su cuñado por haber besado en la boca a La Manuela.

La escena cumbre de la película es el enfrentamiento de un homosexual y de un tipo muy macho en apariencia. Sin embargo, la lucha de Pancho además era interna, el macho contra el gay que llevaba dentro. 

En 1978 Cobos se llevó el Ariel a Mejor Actor por su papel de La Manuela y Vega ganó coactuación masculina por Pancho.

Años después volvió a causar revuelo con “La señora presidenta”,  en la obra teatral abarcaba temas concernientes al sexo y la política.

Pese a que al principio la puesta teatral escandalizó ya que en ese tiempo el tema del sexo era un tabú, y el país que llevaba 60 años siento priista, fue un  éxito en taquilla. 

 El acto explicó que el éxito se debía que el tópico del sexo que siempre llama la atención y por eso acudieron a verlo, además, en ese tiempo casi no se tocaba ese asunto.

 A pesar de su adiós este diez de octubre, a los 69 años, al primer actor Gonzalo Vega se le recordará con esta frase: ”No estaba muerta, andaba de campaña”.(Debate)

 

Recibe las noticias en tu correo

Registra tu dirección de correo, y activa tu suscripción gratuita.